lunes, 4 de julio de 2011

Capítulo 3: El Remanso de los Sueños

Turonne se levantó de un salto.
  -¿Dónde lo habeis visto?- preguntó emocionado
  -Por aquí, ven- dijo Odell
Me disponía a echar a andar junto con Kimi e Ilia pero Kimi intervino.
  -Inari, quédate con Kumiko- dijo al tiempo que me pasaba el cuchillo -¡Cuida de ella!
  -¡¡Tú estás loco!!- dije tras esquivar el cuchillo -¡¿Cómo me tiras el cuchillo, tarado?!
  -No copies mis frases- exclamó Tyronne ya a lo lejos
Tyronne y Odell desparecieron entre los arboles. Suspiré mientras recogía en cuchillo del suelo.
  -Bien...¿Qué hacemos?- pregunté con tono de interés
  -No se tú...pero tengo unas gana de bañarme- dijo Damara
  -¡Pues vamos!
No teniendo bañadores habría que bañarse en ropa interior...interesante...o más bien incómodo...bueno, resultaría divertido. Nos dirigimos juntas a la playa tras dejarle un aviso Tyronne escrito en suelo con carbón:  ''Estamos en la playa, que os den XD''.  ¿A que soy majísima?

Odell y yo íbamos corriendo hacia dónde ellos habían visto la puerta. Subimos media altura de la montaña y llegamos a una pequeña explanada y él se asomo a un borde.
  -Mira...ahí está- dijo Odell agachado en el suelo
  -Bien...allá voy- dije convencido
Salté del borde hacia el saliente. Debajo solo había un acantilado que caía al mar. Pisé justo el borde.
  -¡Buf!- dije blandiendo con más firmeza la rama/espada detrás de mi cuerpo
De repente el suelo, aparentemente granítico, cedió bajo mis pies, justo la línea de borde en la que yo me encontrba emplazado de desmoronó.
  -¡¡¡Tyronne!!!- gritó Odell desesperado
Me agarré al borde restante, apoyé los pies en la pared de piedra. mi mano izquierda se deslizaba hacia fuera haciendo que mi vida se acercase por momentos a su fin. Clavé las uñas en la piedra, no me sirvió de mucho, seguía deslizándome, me iba a caer. Ahora era o todo o nada. Tenía que empujarme con las pierna por la pared de piedra, lo cual haría más posible mi caída pero me daría al única posibilidad de sobrevivir...mi otra opción era quedarme a ver que pasaba. Hice fuerza con los pies y mi mano izquierda se soltó. Odell se retorcía en sí al no poder hacer nada por mí. Lancé mi rama/espada hacia el interior de la cueva y me agarré de nuevo, esta vez con las dos manos. Volví a hacer fuerza con los pies y subí al interior de la cueva.
  -¡Uaah!- exclamé sonriente -Por poco
  -¡¡¡Oye tú!!!- dijo Odell mientras saltaba al saliente -¡¡¡La próxima vez que quieras suicidarte lo haces sin que yo te mire ¿Entendido?!!!
  -Vea
  -¿Qué?
  -Se dice ''sin que yo te vea''
  -¡¡Vete por ahí!!
Ah...amor de hermanos. Le dediqué una mirada risueña a Odell
  -Gracias- dije
  -¿Por?- prguntó extrañado
  -Por preocuparte por mí- dije -Creí que Xanthe y tú me odiabais
  -¿Cómo vamos a odiarte? Eres nuestro y hermano mayor. Y ya sabes si me agradeces que me preocupe por ti...¡¡No me hagas preocuparme!!- dijo bajando el saliente hacia dónde yo estaba para luego dirigirse a la puerta de metal. Me acerqué y le abracé.
  -De nuevo, gracias...

Me quedé al lado de la puerta, esperando alguna reacción de Tyronne. De repente sin motivo aparente puso cara de sorpresa.
  -¿¡Suministros!?- exclamó
Me giré , lo leí y miré hacia él.
  -Sí, pone sumisnistros- dije señalando el pequeño cartelito blanco.
  -¿Sabes lo que eso significa?
  -No
  -Botiquín para ti
No dije nada, solo sonreí. Él se acercó a la puerta y la empujó. Estaba cerrada. Me puso una mano en el estómago apartándome y comenzó a golpear la puerta con los puños. Intenté hablar con él para que parase pero no conseguí hacer sonar mi voz por encima del ruido que emitía la puerta. De repente cambió de ataque, le dio un codazo a la puerta y el golpe de gracia, giró sobre sí mismo y le dio una patada, patada con la cual la puerta se abrió.
  -¿Acabas de..?¿Y por...?Nah...eres un bestia, jajaja- dije entre risas
  -Ya, jaja- dijo con tono un poco forzado
Pasé por la puerta rozando con la mano la cara externa de la puerta. Tyronne se quedó constantemente detrás de mi, fuera de mi campo de visión. Empecé a rebuscar por la pequeña sala. Había muchas conservas. Y finalmente...encontré una caja bastante grande para lo que era.
  -¡¡Ahá!!- dije contento -Jeje, el botiquín
  -Sí, bien, vamonos- dijo Tyronne con tono de prisa
Me disponía a coger el botiquín cuando vi que mi mano derecha estaba manchada de sangre.
  -¿Sangre?¿De donde ha salido?- pregunté extrañado
Miré por mi ropa, buscando un posible origen. Luego miré hacia la puerta.
  -¿Estás seguro de que es sangre?¿No puede ser...?- dijo Tyronne como excusándose
Me acerqué a la puerta. Estaba llena de sangre por la parte abollada. Miré súbitamente hacia él.
  -Y tanto que si estoy seguro de que es sangre- dije andando hacia él -¡¡Como que es tuya!!
Le cogí por una mano. Tenía los nudillos completamente pelados y ensangrentados , casi se le veía el hueso.
  -Mira, te voy a hacer unas curas- dije convencido -¿Me dices tú lo que hay que hacer?
  -Hmmm...- Tyronne vaciló -Vale...
Abrí la gran caja de cartón que era nuestro botiquín. Me senté en el suelo y me quedé mirando para él. Él se sentó en esa posición de cuclillas-fetal que nadie más sabe hacer.
  -Bien, coge gasas, vendas, agua oxigenada, alcohol y mercromina o betadine, lo que haya de los dos.- dijo con eficacia
Cogí del botiquín todo lo que él me había dicho, aunque me costó encontrar la mercromina.
  -Además coge algodón y esparadrapo- dijo rectificándose - Bien ahora...
  -Cuando no sepa te pregunto, ¿OK?- dije mojando el algodón en agua oxigenada
Le hice un gesto para que me acercase as manos. Empecé limpiándole las heridas de los nudillos mientras le miraba la cara de culpabilidad que me estaba poniendo. Luego cogí el alcohol.
  -Ese puede echarlo sin algodón, más que nada porque se evapora muy rápido
  -Vale, bueno, esto te va a doler- dije con tono de compadecencia
Le eché rápido el alcohol por encima de las dos manos y ni se inmutó.
  -¿Cómo puedes...?
  -No me hagas hablar- interrumpió él hablando entre dientes
Vale, sí le duele, pensé que no era humano.
  -Bien- dijo con tono de alivio -Ahora coge las gasas y a dos de ellas echales un poco de mercromina y`pon una sobre cada mano, luego fijalas con dos tiras de esparadrapo y pon las vendas.
Hice todo lo que él me pidió, salvo lo de las vendas, eso solo sabe hacerlo él.
  -Si no puedes con las vendas...- dijo Tyronne
  -Sí, ten, mejor hazlo tú- dije con una sonrisa
Cogió una de las vendas y se la enroscó en la mano empezando por la muñeca yendo hasta los nudillos y volviendo hacia la muñeca.
  -Pásame esparadrapo- dijo mientras aguantaba la venda con la mano libre
Cogí el esparadrapo lo mordí y arranqué dos trozos.
  -Toma- dije tendiéndole la mano con el trozo de esparadrapo
  -Gracias- dijo cogiéndolo
Lo colocó al final del vendaje y repitió el mismo proceso con la otra mano.
  -Vamonos- dijo Tyronne levantándose
  -Vamos- dije levantando el botiquin conmigo
Al salir de la sala él cogió su rama/espada y la puso en la parte de atrás de su cinturón. Comenzó a trepar por un aldo de la cueva hasta que llegó lo suficientemente alto como para ver la parte de encima de la cueva, la explanada de antes.
  -Pásame la caja- dijo subido a un pequeño reborde
Le subí la caja y él la subió a la explanada. Luego subió él, después yo. Volví a coger la caja y nos encaminamos hacia el ''campamento''. Al llegar y ver que Xanthe y Damara no estaban deje la caja al lado de una gran roca y observé que había algo escrito en el suelo.
 ''Estamos en la playa. Que os den XD''
  -Jaja, ¡que maja!- dije en tono irónico -Están en la playa. Cada vez Xanthe se parece más a Tyronne- muermuré por lo bajo.
  -Las esperamos aquí, ¿no?- dijo Kimi

  -¿Cuánto tiempo llevamos aquí?- pensé
Xanthe y yo estuvimos prácticamente toda la tarde en la playa jugando juntas. La verdad es que echaba de menos esto. La presión social, nuestros padres, la situación familiar, todo, nos lo había quitado. En nuestra ciudad, en nuestras playas, esto no habría pasado. Toda la tarde jugando en el agua en ropa interior...vamos como niñas pequeñas.
  -¿Nos vamos?- dijo Xanthe recobrando el aliento -Está atardeciendo y estoy mallada
  -Sí, vamos
Al llegar al campamento vi que Odell y Tyronne ya habían llegado, yo no tenía ningún reparo en que mis hermanos me viesen en ropa interior, pero no estaba tan segura de que Xanthe pensara lo mismo.
  -Tyronne y Odell ya están en el campamento- susurré al oído de Xanthe
  -No pasa nada
  -¡¡Venid rápido, hay cosas que hablar, nuevas noticias!!- dijo Tyronne
  -Kimi no hables solo, das mucha pena- dijo Odell
  -Vamos os he oído salid de detrás de la roca- insitió Tyronne
Ambas salimos, sonrientes y en ropa interior
  -Hemos conseguido un botiquín- dijo Odell cambiando de tema (no quería reconocer el gran oído de Tyronne)
De repente metió una mano hasta el fondo de la gran caja y saco cuatro toallas. Nos pasó dos a nosotras y le pasó una a Tyronne, la otra se la quedó él.
  -Secaos, dentro de poco nos vamos a dormir- dijo éste último
Damara y yo nos alejamos un poco para secarnos y volvimos ya vestidas.
  -También he conseguido algo de comer...sé que nos os gustan pero hay que apechugar...espárragos en lata- dijo Tyronne sonriente
Ante la cara de Xanthe de ''¡Oh no socorro!' metió de nuevo la mano en la caja y sacó otras cuatro latas.
  -También hay garvanzos- dijo Odell mientras Tyronne mostraba la etiqueta de la lata y ponía cara de anuncio
  -Bueno eso ya es más aceptable...aunque llevamos todo el día sin comer y tal...- dijo Odell
  -Entonces- dijo Odell mientras metía una vez más la mano en la caja -Tomad tenedores

Odell repartió los tenedores, abrimos los garbanzos gracias al abre-fácil que tenían y cenamos. La verdad es que estaban bastante ricos, bueno, quizás fuese por que llevaba todo el puñetero día sin comer nada, no le iba a hacer ascos a nada.
  -¡¡Tyronne!!- gritó Damara -¡¿Qué te ha pasado en las manos?!
  -Ahn...nada, me hice daño al abril la puerta de aluminio...Odell me hizo las curas
  -Se dejó los nudillos en la puerta a base de puñetazos- aclaró Odell mientras comía sus gravanzos
  -¿Por qué?- preguntó Damara
  -Por darnos de comer- dijo Xanthe con tono de haberse dado cuenta en ese preciso instante
  -Y por curarme- dijo Odell
  -Dejadme cenar en paz- exclamé sonrojado
Damara se levantó y me abrazó. Solo pude responder pasándole los brazos por su espalda.
  -Gracias por cuidar de nosotros hermanito- dijo Damara
  -Sí...gracias- dijo Xanthe
Me sentí genial en ese momento. Sentí como si todo lo que había sufrido hubiese servido para algo. Sólo sonreí con timidez, como diciendo ''de nada''.
  -Bueno...vamos a dormir- dije sonriente
Todos nos juntamos y nos tapamos con las toallas secas, la de Odell y la mía. Hoy Xanthe dormiría conmigo y Damara con Odell. Poco después de cenar, todos nos acomodamos en nuestros sitios y nos quedamos dormidos prácticamente al instante.
  -Número cuatro, despierta, Número cuatro...- no era mi nombre pero sentía que se refería a mi -¿Número cuatro?...¡¡¡¡Ah!!!!¡¡¡Número cuatro!!!¡Despierta ayúdame!- la voz de la mujer que me llamaba se quebraba con cada vez que pronunciaba esas palabras -¡¡Número cuatroooo!!
Me desperté. Xanthe descansaba sobre mi pecho. Odell estaba espalda con espalda conmigo, abrazado a Damara.
  -Esa mujer...parecía en apuros...- pensé -¿Me llamaba a mi?¿A qué se refería con lo de número cuatro? Siempre fue mi número pero...
Mientras reflexionaba acariciaba el pelo de Xanthe.
  -Ya lo pensaré...ahora tengo que descansar
Vovlí a tapar a Xanthe con la toalla y me dispuse a dormir.
  -Hasta mañana- susurré