miércoles, 29 de junio de 2011

Capítulo 2: Ansiado eqilibrio

Ya era de noche y lo único que mantenía un recodo de luz era la pequeña hoguera hecha por Tyronne. Sentía un poco de frío, sobre todo por la pierna izquierda.
  -Oye Odell- dijo Damara mientras se sentaba al lado del fuego -¿Aún te duele la pierna?
  -No, casi nada, solo siento un poco de molestia al hacer fuerza y duele un poco si toco pero nada mas- respondí esbozando una sonrisa
  -¿Por qué habeis sido tan duros con Tyronne?- dijo Damara mirando hacia Xanthe -Él no tiene la...
  -¿Culpa?- interrumpió ella -Te recuerdo que estamos aquí por su deseo
  -¿Y? Él no tenía ni idea de que se fuese a cumplir y además, lo hizo por nuestro bien- dijo Damara muy convencida
  -Lo cierto es que- comencé -supongo que no creyó en la leyenda
  -Y así es como hemos llegado aquí, por su increencia- dijo Xanthe dándonos la espalda
  -¿Tanto te cuesta quererle?- pregunté
  -Eh...¿Qué es eso?- dijo Damara intrigada señalando a un punto entre las rocas
No contestamos, nos limitamos a mirar como se levantaba y cogía una de las ramas que formaban la hoguera dispuesta a recoger lo que había señalado. Según se acercó algo pareció brillar entre las rocas. ¿Sería una piedra preciosa? Algo así no nos serviría de mucho aquí.
  -Es un cuchillo- dijo ella levantando el puñal de entre las rocas
  -Un cu...bah- dijo Xanthe
  -Bien, eso nos servirá...ahora mismo no sé para qué pero nos servirá- dije contento
Tyronne salió de entre las sombras con la camiseta atada a la cintura y la cara tórax brazos y manos manchados de sangre la rama/espada en una mano y un animal con cuernos rectos en la otra.
  -¡¡¡Tyronne!!!- exclamamos los tres al borde del infarto
  -¡Eh! No os preocupéis...no es mía- dijo mientras dejaba su rama/espada en el suelo y tendía las manos hacia delante -Es de esta especie de ciervo. No sé como vamos a despedazarlo sin...
  -¿Un cuchillo?- dijo Damara sonriendo mientras le enseñaba el puñal que había encontrado.
  -Genial- exclamó Tyronne -Ahora sólo necesitamos dos palos altos con forma de ''Y'' y uno lo más recto posible.
Estuvieron un rato buscando, Damara encontró los dos palos en forma de ''Y'' e Xanthe el recto. Tyronne mientras tanto estuvo despedazando al animal para asarlo.
  -¡Bueno!- exclamó éste último -Esto ya está- dijo mostrando el animal descuartizado y sin huesos -Odell ¿Puedes ir asando tu al bicho? Yo tengo que ir a lavarme, si no dentro de poco voy a apestar a sudor y sangre reseca.
  -Si, claro, descuida- dije levantándome
  -¿Seguro?
  -Mira que si no...
  -Puedo, corre a lavarte- interrumpí
  -Gracias- dijo Tyronne mientras se iba
  -A ti, Tyronne, a ti...- susurré para mí
Xanthe y Damara subieron con los palos para asar la carne. Ensarté el primer trozo en el palo recto e intenté poner la base con los palos en ''Y'' pero no era capaz.
  -Si queréis el primero hacedlo vosotras sin los palos en ''Y'' voy a buscar a Tyronne para que lo monte él- dije mientras me levantaba.
  -Vale- dijo Damara
Salí del complejo rocoso hacia la playa. Vi la ropa de Tyronne colocada encima de un tronco caído. Levanté la vista y él estaba en el mar.
  -¡¡Tyronne!!- le llamé por su nombre
  -¡¡Qué!!
Avancé un poco más dado que estaba al otro extremo de la playa horizontalmente y el estaba en el agua.
  -Necesitamos que vengas a poner los palos en forma de ''Y''- dije
  -Ahora no puedo
  -¿Por que?
No dijo nada sólo señaló algo en el suelo que yo identifiqué como un simple bulto negro en medio de la arena. Tras pensar un poquitín me dí cuenta de que era su ropa interior.
  -Bueno...y...en fin...me voy- dije
  -Oye...otra cosa...no he pensado con que voy a secarme.
  -Puedes usar tus calcetines...usas una 47 de pie...malo será...
  -Ah...idiota
Él se quedó allí lavándose los brazos que seguían llenos de sangre.
  -¡¡Odell!- gritó de repente
  -¡¡Qué!!
  -Déjame aquí al lado mis vaqueros
  -Vale...- dije mientras los cogía del tronco
Me quedé mirando sus botines en el suelo...con los calcetines dentro. Me reí y le llevé el pantalón.
  -Te espero junto a tu ropa- dije -¿Vale?
  -Vale
Tardó 5 minutos en salir y llegar más o menos seco al tronco en el que le esperaba.
  -Sigues empapado- dije convencido
  -No en mi centro de gravedad
  -...Vale...
Solo llevaba puestos los calzoncillos negros. Llevaba los pantalones en la mano y el resto de ropa en la otra.
  -Pretendo secarme al fuego- dijo Tyronne
Llegamos junto con Xanthe y Damara. Ya habían montado los palos con forma de ''Y'' y habían conseguido más palos para clavar carne.
  -¡Vamos que se os enfría!- dijo Damara
  -Gracias- dijimos Tyronne y yo a la vez
  -¡Qué aproveche!- dijimos los cuatro al unísono

Odell volvió a su posición original, al lado del fuego. Tyronne dejó sus pantalones cerca del fuego y se sentó al lado de éstos. Parececían mojados. Los pantalones y él. Damara se acurrucó entre el fuego y dos rocas y yo seguía sentada a una distancia prudente del fuego. Cada uno con una pieza de carne.
  -Mañana hay que explorar la isla- dijo Tyronne
  -De eso...me encargo yo- dijo Odell
  -Pero...tu con lo de la pierna...- dije
  -Puedo, no te preocupes- respondió Odell
  -Chicos...hay que asignarle una función a cada uno, es decir, una serie de ''quehaceres'' y tareas de contribución- dijo Tyronne -Supongo que dado que yo soy el de las artes marciales, seré el cazador.
  -Sí, es el trabajo más completo, habilidad, fuerza, resistencia, reflejos, destreza...- dijo Damara
  -Eso y que hay que saber manejar armas- dijo Odell
  -Bueno...tú, Odell...explorador ¿no?- dijo Tyronne de nuevo
  -Sí, yo me encargaré de recorrer la isla
  -Damara, dado que es la más paciente para esto y tal...curandera...¿no?- interrogó Tyronne
  -Bueno...si insistes...- respondió
  -¿Y tú Xanthe?- dijo Tyronne, ahora mirando hacia mi -¿Qué quieres hacer?
  -Supongo que....ayudar a alguien en sus tareas...- respondí
  -Hmmmm buena idea...cada vez que haya que ir a cazar, explorar o recolectar tu acompañarás...¿Te parece?
  -Vale...me gusta la idea
  -Xanthe, 1ª retaguardia- dijo Tyronne mientras devoraba lo último que quedaba de su trozo de carne
Todos habíamos terminado ya de comer cuando nos organizamos para dormir.
  -A ver, ¿Cómo hacemos?- preguntó Odell
  -Pues...¿chicos por un lado y chicas por otro?- dije
  -Yo diría que mejor cada uno con quien quiera- dijo Odell
  -Yo con Tyronne- dijo Damara
  -Yo con Xanthe- dijo Odell casi al unísono con Damara
Al final dormimos prácticamente los cuatro juntos pero más juntos Damara y Tyronne. Se duerme muy bien encima de Odell, está acolchadito...

Nos despertamos por la mañana. Decidí salir en ese momento a dar una vuelta por la isla. Xanthe vendría conmigo.
  -Buenos días- dije desperezándome
  -Nas- dijo Tyronne
  -¿Qué tal dormisteis?- pregunté
  -Bien- dijeron Damara y Tyronne al mismo tiempo
  -Tyronne desprende mucho calor y eso para dormir cuando hace frío mola, jaja- dijo Damara muy despreocupada.
  -Bueno Xanthe, ¿nos vamos a ver la isla?- dije con decisión
  -Vamos- dijo Xanthe
Echamos a andar, decidimos subir a la montaña más bajita, dada mi condición de herido. En ella descubrimos que lo que parecía una montaña no lo era...si no que era un acantilado que daba vistas a un gran archipiélago de pequeñas islas. La mayor parte de árboles eran de hojas verdes y puntiagudas y había muchos animales herbívoros...no parecía haber demasiados depredadores en esta isla...
  -Odell...no te confíes...-dijo Xanthe
  -¿Por qué dices eso?- pregunté intrigado
  -Ayer a Tyronne y a mi nos atacó un lobo enorme al que venció haciéndole caer por un acantilado. Por eso...no te confíes tu estás herido y...
  -Ya está bien, sí estoy herido ¿Y? Puedo caminar, no estoy tullido ¿Sabes?- dije en tono de regaña
  -Solo me estaba...
  -No te preocupes Xanthe...estoy bien en serio...
Seguimos andando. Descubrimos que la otra montaña de la isla era un volcán.
  -Aquí detrás hay una cueva- dijo Xanthe
  -¿A ver?- dije asomándome por el terraplén
  -Habrá que avisarles ¿no?
  -Sí, vamos
Llegamos al campamento. Tyronne y Damara estaban descansando.
  -Tyrone, hemos encontrado una cueva, en su fondo hay una puerta de metal- dije
  -¿¡Restos de civilización!?- exclamó Tyronne -¡¡Vamos!!
Se levantó de un salto y cogió su rama/espada.

lunes, 27 de junio de 2011

Capítulo 1: Deseo desdichado

Era el día de San Juan. Mis padres mis hermanos y yo habíamos salido al mar para ver los fuegos desde el yate de la familia.
Yo soy Xanthe, la tercera hija de un magnate petrolero y una bien avenida ama de casa. Tengo 15 años y necesidades afectivas graves. El hermano más mayor de la familia es Tyronne, tiene 17 años, es alto y tiene el pelo castaño ondulado y más o menos corto, sus ojos azules con matices amarillos parecían sacados de un libro, ese azul solo era comparable al del cielo y es capaz de no rendirse nunca cuando se propone algo. El segundo es Odell, tiene 16 años. Es más o menos alto y tiene el pelo rubio rizo y corto y los ojos de un azul muy claro,casi fantasmales, puede ser a veces un poco arrogante pero le falta tiempo para salir a defendernos. Luego estoy yo, que soy casi la más bajita de la familia, tengo el pelo castaño y los ojos azules, como Tyronne, dicen que tengo mucha fuerza de voluntad y esas cosas...y la cuarta es mi única hermana pequeña, Damara, tiene el pelo negro, liso y largo hasta la cintura, más o menos, y sus ojos de un tono azul grisáceo, son sin duda los ojos más bonitos que he visto en mi vida, es la persona más dulce y apaciguada del mundo.
En medio del mar soplaba un viento desconcertantemente fuerte, arremolinado. Desde dónde estábamos veíamos los fuegos artificiales con todo lujo de detalles. Llegó la hora del deseo, había que escribir un deseo en un trozo de papel y tirarlo en una hoguera. Se nos ocurrió la genial idea de preguntarle a mis padre si nos dejaban hacer una pequeña en el barco. Poco más y nos tiran por la borda. A Tyronne se le ocurrió una idea para sustituir la hoguera, un mechero. Cogimos los cuatro papelitos los quemamos juntos y dejamos que el viento se los llevase en llamas y así nuestro deseo se cumpliese. La verdad es que para la ocasión mi deseo era una estupidez. Preferiría haber pedido reservas de comida a más no poder en vez del amor de cierto chico...en fin, tonterías de la edad. Nada más sentir los fuegos artificiales tocar el mar, nuestro barco comenzó a hundirse. Nosotros cuatro caímos por un lado de la borda, mis padres por el otro, la oscuridad de la noche y el frío del mar no me dejaba ver más allá del círculo que conformábamos mis hermanos y yo. ¿Qué va a ser de nosotros ahora?

Era de día, no había ni rastro de nuestro naufragio. Mis hermanos y yo llegamos a una playa desconocida. Todos estaban inconscientes todavía, vivos, pero inconscientes. El que peor estaba era Ilia, parecía haberse clavado parte de la cubierta en la pierna izquierda, la tenía llena de astillas, la cara completamente pálida y los labios oscurecidos, estaba temblando.
  -¡Odell! -exclamé mientras corría hacia él -Odell, ¿Estás bien?
Damara y Xanthe se levantaron y se acercaron.
  -Es evidente que no- dijo Xanthe con voz fría
No dije nada solo agaché la cabeza en señal de culpabilidad.
  -¿Como hemos acabado aquí?- preguntó Damara mirando a su alrdedor
  -No lo sé- dijo Odell con un hilillo de voz
  -No, Odell, no hables- dije mientras le incorporaba -Hay que llevarle a un lugar seguro o morirá de frío.
Subí a Odell a mi espalda. y los cuatro juntos nos adentramos en al isla. Parecía haber estado habitada hace tiempo, pues en el valle que dejaban dos pequeñas montañas había construido un comedero con mesas de piedra, y entre otras cosas unas tumbas de origen cristiano. Eran como poco curiosas. No reparé en ellas, Odell estaba muy enfermo, parecía tener hipotermia. Llegamos a la falda de la montaña, en la que encontramos una zona muy pedregosa, sería nuestra residencia temporal. Senté a Odell al lado de un boquete en el suelo.
  -Aquí encenderemos un fuego después de que yo encuentre un arma para defendernos- dije señalando el boquete
  -Sí- dijo Xanthe con tono de pasotismo
Me acerqué a ella y le agarré por un brazo.
  -Quiero que sobrevivais a esto y para eso tenemos que estar unidos- dije con tono enfadado
Ella solo me miró a los ojos, forzó el gesto y se zafó de mi.
  -¡Xanthe, espera!- dijo Damara echando a andar
  -No, Damara, quédate con Odell, él te necesita más- dije
Eché a correr detrás de Xanthe. Ella iba inespugnablememte delante, siempre, no quería ni verme. De repente echó a correr.
  -¡Xanthe!¿A donde vas?- grité preocupado
Ella no contestó. Comencé a correr detrás de ella. De repente un animal que desconocíamos se interpuso. parecía un lobo, pero era mucho más grande. Xanthe lanzó un grito de terror.
  -Mierda- dije mientras me sacaba el chaleco dejando la camiseta gris al descubierto -Vamos
Me iba a enfentar a ese animal sin ningún arma. ¿Sobreviviría a ese combate?

De repente Tyronne hizo algo que no me esperaba. Echó a correr hacia un lado. Dejó que ese bicho me viese.
  -¡¡Eh!!¡¡Aquí!!- dijo Tyronne al tiempo que le tiraba un piedra a la cabeza
Yo estaba perpleja. ¿Como iba un chico de 17 años a vencer a un monstruo como ese, sin utilizar ningún arma? ¿Tanto merecía la pena salvarme que iba a dar la vida por mi?
  -¡¡Vamos, no me digas que tienes miedo de enfrentarte a un ser humano!!- dijo Kimi en tono burlón
El gran lobo corrió hacia mi hermano. Cuando se acercó lo suficiente saltó. Tyronne saltó hacia un lado y el lobo se cayó por un gran terraplen que daba al mar.
  -Jeje...acantilados- dijo Tyronne con una sonrisa
  -Esto no cambia nada- dije dándole su chaleco -Hay que averiguar por que estamos aquí.
Mi hermano Tyronne era un verdadero adicto a las artes marciales era cinturón negro de nosequé arte marcial, detrás de él iba Odell. Me fui en busca de madera para la hoguera.

Después de reunir una cantidad considerable de palos para quemar, mi hermana Xanthe encontró uno grande que parecía muy resistente.
  -¡Espera, espera!- dije tendiendo las manos hacia delante -Dame ese...
Cogí el palo en cuestión, debía medir un metro o así, tenía una rama corta que formaba una especie de empuñadura. Lo golpeé con todas mis fuerzas contra el tronco de un árbol.
  -Vaya, si que es bueno el mondadientes...- dije en tono apreciativo
  -Vamos, hay que ir junto con Damara y Odell- dijo Xanthe
  -Vamos...
Llegamos a la zona rocosa. Damara estaba al lado de Odell, y él estaba tumbado en el suelo de medio lado.
  -Hola Damara- dijo Xanthe -¿Qué ha pasado?

Tyronne parecía cansado.
  -Nada, le he quitado toda la madera de la pierna al pobre Odell- dije -pronto se recuperará
  -Bien- dijo Odell
Tyronne  empezó a amontonar estatégicamente las maderas dispuesto a hacer un fuego. Miró hacia ambos lados como buscando algo. Luego adoptó una posición pensativa. Cogió dos maderas y empezó a frotarlas entre ellas para generar calor y hacer el fuego.
  -Deberíais dormir- dijo Tyronne de espaldas a nosotros
  -Sí- dije
Él se sentó en una roca alta. Con su rama/espada detrás de él, supongo que vigilando.
  -¿No vas a dormir?- pregunté preocupada
  -Alguien tiene que vigilaros- dijo Tyronne con decisión
  -Ya...buenas noches, aunque sea de día...
Me desperté un par de horas después. Estaba atardeciendo. Tyronne seguía en aquella roca. Mirando hacia la puesta de sol a través de los árboles.
  -¿En que piensas Tyronne?- pregunté mientras subía por las rocas hasta dónde estaba él
  -En...lo pequeños que somos los humanos en comparación con nuestro mundo...
  -Bueno...parece que todo empieza a estabilizarse- dije mirando hacia Odell
  -Para volver a caer de nuevo después
  -No seas tan negativo...Tyronne...
  -No soy negativo...soy realista
Me giré de nuevo, Odell estaba despierto, y Xanthe se estaba despertando. Odell me hizo un gesto para que bajase. Le toqué el hombro a Tyronne y bajé con mucho cuidado de no caerme. Él bajó de un salto.
  -Bueno os he pedido que bajeis para hablar con vosotros- dijo Odell
  -Hay que averiguar por qué estamos aquí- dijo Xanthe
  -¿Y como pensaís hacer eso?- pregunté
  -Sabeis acerca toda la magia que rodea al día de San Juan ¿Verdad?- dijo Odell
  -Sí- contestó Tyronne
  -Necesito saber qué deseos habeis pedido- dijo Xanthe
  -Es por eso...por lo que me siento culpable- dijo Tyronne
  -¿Qué?- pregunté muy intrigada
  -Yo...pedí distancia...perspectiva, pedí alejarme de quienes me perturbaban y estar más con los que más quiero...- dijo Tyronne
Por un momento hubo algo de silencio entre nosotros, las olas golpeaban la costa y algunos pájaros cantaban lejanos. Xanthe levantó la vista hacia Tyronne
  -Eso quiere decir que...- dijo Xanthe con lágrimas en los ojos -¡¡Todo esto es culpa tuya!!
Odell no dijo nada. Se limitó a mirar a Xanthe con suficiencia. Yo estaba en medio. Tyronne se levantó y se alejó.
  -¿¡Os parecerá bonito!?- dije enfadada ante la mirada atónita de Odell y Xanthe -¿¡Tyronne lo ha estado dando todo por nosotros y vosotros se lo agradecéis así!?¡Decidme, ¿¡Qué habéis pedido vosotros!?¡Xanthe, tu has pedido que ese chico del que tan loca estás se fije en ti, ¿o no?!¿¡Y tú Odell!?¿¡Qué has pedido!?¡Carisma para con las mujeres, ¿me equivoco?!.....Yo he pedido que nuestra familia única y verdadera no se rompiese nunca...así que supongo que papá y mamá no formaban parte de ella...pero vosotros esperaba que sí...
Me fui junto con Tyronne. Seguía de espaldas observando como anochecía y la luna brillaba sobre el mar.
  -Kimi...estás b...¿llorando?- pregunté
  -Me voy a cazar...tenemos que comer...sobre todo Odell...tiene que recuperarse- dijo desviando el tema
El bosque que se alzaba frente a nosotros se había oscurecido completamente y el brillo de la luna ensalzaba el contorno de la montaña más alta de las dos de la isla. La figura de Tyronne desapareció entre las sombras.
  -Ten cuidado, por favor...Tyronne

Acerca de la obra

Historia de un naufragio. Cuatro hijos de una familia adinerada se pierden en el naufragio del yate familiar. Los padres vuelven sanos y salvos pero a los niños los dan por muertos. Ahora han de sobrevivir en una isla atiguamente poblada por europeos, sin comida, sin agua pero con la responsabilidad del mayor de ellos de cuidar a los demás. ¿Sobervivirán todos al cruel destino de acabar perdidos en una Isla alejada de toda civilización?